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Recoger agua de lluvia de una bajante – cómo hacerlo

Recoger agua de lluvia de una bajante – cómo hacerlo

Recoger agua de lluvia directamente de una bajante es una forma sencilla de aprovechar el agua del tejado. Con un depósito, una conexión adecuada y un filtro sencillo, puedes utilizarla, por ejemplo, para regar el jardín.

Recoger agua de lluvia de una bajante es una de las formas más sencillas de empezar a aprovechar el agua de lluvia en casa. En lugar de dejar que toda el agua del tejado continúe hacia el drenaje pluvial o el terreno, parte del caudal puede desviarse hacia un depósito o una cisterna.

Para una vivienda habitual, el sistema no tiene por qué ser especialmente complejo. Lo más importante es que el agua pueda desviarse de la bajante de forma controlada y que exista una solución para el exceso de agua cuando el recipiente esté lleno.

Cómo funciona la recogida desde una bajante

Cuando llueve, el agua cae sobre el tejado y se conduce por los canalones hasta la bajante.

Instalando un desviador de agua de lluvia en la bajante, una parte del agua puede conducirse a un depósito.

Un sistema sencillo suele incluir:

  • bajante
  • desviador de agua de lluvia
  • manguera o conexión
  • depósito o tanque
  • filtro o separador de hojas
  • una forma de gestionar el exceso de agua

Cuando el depósito está lleno, el sistema debe permitir que el resto del agua continúe por la bajante o se evacúe de forma segura por otro medio.

¿Qué bajante debes utilizar?

Si la vivienda tiene varias bajantes, conviene elegir aquella que reciba agua de la mayor superficie de tejado posible.

Cuanto mayor sea la superficie de cubierta conectada a la bajante, mayor será la cantidad potencial de agua que se pueda recoger.

Por eso conviene tener en cuenta:

  • qué superficie del tejado vierte a esa bajante
  • dónde hay espacio para un depósito o tanque
  • lo fácil que resulta acceder al recipiente
  • dónde se evacuará el exceso de agua

La ubicación también debería facilitar el uso del agua allí donde sea necesaria.

¿Cuánta agua llega por la bajante?

La cantidad depende principalmente de la superficie del tejado y de cuánto llueva.

Un milímetro de lluvia sobre un metro cuadrado equivale aproximadamente a un litro de agua.

Si 50 m² de tejado desembocan en una bajante y caen 10 mm de lluvia, eso representa aproximadamente 500 litros de agua sobre esa superficie.

En la práctica, no toda el agua puede recogerse. Una parte se pierde por salpicaduras, evaporación y porque el material del tejado retiene cierta cantidad de agua.

Por tanto, el material de la cubierta influye en la cantidad que realmente alcanza la bajante y puede recogerse.

Utiliza un desviador de agua de lluvia

Un desviador se instala directamente en la bajante y conduce parte del agua hacia el depósito.

Existen diferentes modelos, pero el principio es el mismo: cuando llueve, parte del agua de la bajante pasa por una conexión hasta el depósito o tanque.

Una solución práctica es utilizar un desviador que permita automáticamente que el agua siga bajando por la bajante cuando el depósito esté lleno.

Así se reduce el riesgo de que el depósito rebose.

Filtra hojas y suciedad

El agua de lluvia procedente del tejado puede contener hojas, agujas de pino, musgo y otros residuos.

Un filtro o separador de hojas ayuda a reducir la cantidad de suciedad que llega al depósito.

Esto facilita el uso del agua y reduce la necesidad de limpiar el recipiente.

También conviene revisar periódicamente los canalones y filtros para que el agua pueda circular libremente.

Coloca correctamente el depósito

Un depósito lleno de agua puede llegar a pesar mucho.

Por eso debe colocarse sobre una superficie estable y nivelada.

Si quieres llenar una regadera desde un grifo situado en la parte inferior del depósito, puede ser práctico elevarlo ligeramente, siempre que la base siga siendo estable.

El depósito también debería estar cubierto para reducir la entrada de suciedad y luz.

¿Qué ocurre cuando el depósito está lleno?

Esta es una parte importante de la instalación.

Durante una lluvia intensa, un depósito pequeño puede llenarse muy rápidamente. Cuando está lleno, el exceso de agua debe poder evacuarse.

Una buena solución es utilizar un desviador que devuelva el caudal restante a la bajante.

Como alternativa, el depósito puede disponer de un rebosadero independiente.

El exceso de agua no debe dirigirse de manera que pueda causar problemas de humedad junto a los cimientos de la vivienda o afectar a terrenos vecinos.

¿Qué tamaño debe tener el depósito?

Depende de la cantidad de agua que llegue desde el tejado y del uso que quieras darle.

Un depósito pequeño puede funcionar bien para algunos parterres o bancales, mientras que una superficie de tejado grande puede llenar un recipiente pequeño con una sola lluvia.

Si habitualmente recibes más agua de la que el depósito puede almacenar, puedes optar por un tanque más grande o por varios recipientes conectados entre sí.

Por eso es recomendable empezar estimando cuánta agua de lluvia puede proporcionar tu propio tejado.

¿Para qué se puede utilizar el agua?

El agua recogida de una bajante suele utilizarse en el exterior.

Entre los usos habituales se encuentran:

  • regar flores y parterres
  • cultivo de hortalizas
  • invernaderos
  • césped
  • limpiar herramientas de jardín
  • otros usos exteriores donde no sea necesaria agua potable

Para usos más avanzados dentro de un edificio se necesitan otros tipos de instalaciones y deben tenerse en cuenta los requisitos técnicos y las normas locales.

Empieza calculando tu tejado

Antes de elegir el tamaño del depósito o tanque, puede ser útil averiguar cuánta agua puede proporcionar realmente tu tejado.

El tamaño del tejado, el material de la cubierta y las precipitaciones de la zona influyen en el resultado.

Con un cálculo de recogida de agua de lluvia puedes estimar cuántos litros podrían recogerse potencialmente durante un año y cómo varía la cantidad entre los distintos meses.

Esto ofrece una base mejor para elegir una solución adecuada para tu propiedad.